Uno de los hechos históricos que más complejamente debemos afrontar hoy en día es el reconocimiento de la paradoja que ocurre al reconocer en los Estados Unidos y Europa occidental regiones geográficas que gracias a sus mandatos legislativos han abogado por el reconocimiento de la importancia del respeto y la protección de libertades individuales, mientras que, al mismo tiempo, adoptan actitudes y toman efectivamente acciones que los coartan y los limitan bajo la excusa de políticas de seguridad y control. El caso de estudio propuesto en este curso ofrece diferentes situaciones de esta naturaleza, solamente con el fin de ejemplificarlas, mencionémoslas brevemente: las políticas migratorias que restringen la llegada y acogida de personas en condición migrante, el control del aborto y las políticas con respecto a la natalidad, la opresión de movimientos de resistencia social, la adopción de políticas que van en contra de los movimientos que tienden a la paz, la inclusión y la sostenibilidad y, finalmente, políticas en contra de la protesta y ejercicio de la libertad de expresión.
Acepto que hay
otros países en los cuales la represión puede ser más cruenta, las condiciones
políticas más adversas y la condición de régimen se experimenta más de facto
social y económicamente, no por nada las noticias que llegan desde países como
Venezuela, Corea del Norte, varios países africanos; no obstante, recalco que lo
problemático de la situación en el Norte global es que, precisamente, es una
situación paradójica, desde la siguiente óptica. En la narración histórica
tradicional, son los países del Norte global los que llegan a la claridad de la
necesidad de contar con Estados y leyes que protejan y tengan como eje central
los derechos o libertades individuales. De igual forma, en tiempo reciente, se
ha visto cómo estos mismos Estados, bajo diversas circunstancias han abogado
por la imposición de asteriscos a la norma que no solamente añaden información
aclaratoria a la norma, sino que la cambian por completo llevándola a
restringir estas mismas libertades personales.
La situación ha
llegado hasta tal punto que los países frecuentemente desoyen las
recomendaciones de instituciones creadas por ellos mismos, como la ONU y todas
sus dependencias, incluso recomendaciones hechas por académicos, quienes hablan
el lenguaje preferido que, hasta cierto punto en el pasado, parecía ser el
preferido por ellos: el de la ciencia.
¿CÓMO SON
RELEVANTES LOS TEXTOS DE JEAN-LUC NANCY LA BANALIDAD DE HEIDEGGER Y
MICHEL FOUCAULT LAS REDES DEL PODER?
Las redes del
poder es un texto en el
cual se puede hallar no solamente un marco teórico muy interesante, con casos
específicos que demuestran la presencia de conceptos como bio y
anatomo-política, y su surgimiento a través de esos casos, sino que, además,
permite ver aplicaciones claras y derroteros específicos en las posibilidades
prácticas de dicho marco. Comprender la crítica que Foucault hace del poder y
la manera en que la política está absolutamente inmersa y manejada por la
concepción de poder foucaultiana da una responsabilidad al individuo que le
debería llevar a adoptar una actitud diferente hacia la manera en que éste
actúa y participa política, social, y económicamente.
Esto no ocurre
solamente de manera interna en una política nacional o local, por el contrario,
la geopolítica internacional y los discursos con respecto al medio ambiente, la
realización de proyectos políticos e ideológicos estatales o la alineación con alianzas,
precisamente, ideológicas están al servicio del día. Es precisamente en la
claridad de la existencia de unas ciertas tecnologías del poder, puestas al
servicio de los derroteros poco individualizantes de los Estados, donde se
pueden encontrar reflexiones interesantes para poder reaccionar al ejercicio
del poder de manera homogeneizante.
Ahora bien, por
el lado de Nancy, en su texto la banalidad de Heidegger, podemos
encontrar algunas guías interesantes para llevar a cabo una reflexión con
respecto a cómo la banalidad puede dejarnos muy mal parados como filósofos. La
banalidad, para Nancy, está dentro de los fundamentos de la cultura misma,
cuestionarla implicaría cuestionar, al mismo tiempo, las estructuras culturales
que nos llevan a pensar de la manera en que lo hacemos, dentro de los marcos
conceptuales y a través de las narraciones históricas que nos determinan. La
ausencia de este tipo de criticidad es lo que le valió a Heidegger la crítica
que precisamente realiza Nancy.
Nancy asume que
la adopción de la así llamada, decisión final, por parte del partido
Nazi en Alemania fue fruto precisamente de dicha banalidad de la que sufrió
Heidegger y como él la mayoría de las personas, no solamente dentro de
Alemania, sino en otras partes de Europa. Es la falta de actitud crítica frente
a lo constitutivo de las ideas que dominan el discurso banal la que permite que
acciones tan deplorables como el exterminio judío se dé, pero, al mismo tiempo,
y por interesante giro de las situaciones, el intento de exterminio palestino
por parte del Estado Judío recientemente.
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